Si crees que los sitios web de citas no dejan de crecer, tienes razón. Según un informe de Statistic Brain Research Institute, 49 millones de estadounidenses han probado los sitios de citas. Sin embargo, no todos los usuarios que crean un perfil en estos sitios tienen buenas intenciones. Según el FBI las víctimas de estafas románticas en línea perdieron más de $82 millones durante los últimos seis meses de 2014. En efecto, las estafas románticas o de “confianza” producen las pérdidas más cuantiosas por persona asociadas al fraude en Internet y una víctima media puede llegar a perder más de $100 000. Aquí te ofrecemos un breve panorama de la anatomía de una estafa asociada a un sitio de citas y cómo evitar los romances falsos.

Estafas comunes

La mayoría de las estafas comienza de manera bastante inocente. Los estafadores se ponen en contacto con las víctimas a través de redes sociales o por correo electrónico, poniendo como excusa intereses comunes o un vínculo mutuo distante, como que fueron presentados en una boda u otra reunión. Otros maestros de la estafa crean perfiles falsos extremadamente atractivos y esperan a que las víctimas se comuniquen para iniciar una conversación. Cuando un estafador logra "cazarte", las posibilidades son infinitas, pero aquí te presentamos algunas de las variaciones más comunes:

Estafas románticas con militares

Como señaló A Soldier’s Perspective, estas estafas son comunes y, a menudo, difíciles de detectar. Los estafadores pueden usar el nombre de un soldado real y su parecido físico con él para crear un perfil completamente falso. Estos envían correos electrónicos que parecen legítimos, se presentan como militares a punto de concluir su servicio, a menudo con hijos adultos, y suelen afirmar que perdieron a su cónyuge trágicamente. Los correos incluyen jerga, cargos y ubicaciones de bases militares, lo que impresiona a la víctima. Los estafadores comienzan por crear un fuerte vínculo emocional, pero, antes de que tenga lugar el encuentro en persona, el “soldado” es movilizado. A continuación, el estafador solicita dinero para configurar una conexión a Internet confiable, pagar pasajes de avión para regresar a casa o complementar presuntas “limitaciones” de la cobertura médica o de pensiones de las fuerzas armadas. En numerosos casos, los estafadores tienen uno o más cómplices que se hacen pasar por médicos o abogados para obtener un flujo constante de dinero. Con mucha frecuencia, las estafas militares se prolongan durante meses o, incluso, años, antes de despertar las sospechas de las víctimas.

Estafas de actividades íntimas

En esta variación, las víctimas son contactadas por pretendientes potenciales que viven en Europa del Este o, incluso, en el Sudeste Asiático, y establecen amistad a través de diversas redes sociales. Después de un período intenso de seducción, el estafador solicita a la víctima que se conecte con él a través de una cámara web y “chatear”. Misteriosamente, la cámara web del estafador está averiada, pero sigue colmando de alabanzas víctima y, con una combinación de lisonjas y persistencia, convence a su “pareja” para que se desvista parcialmente o realice otros actos de naturaleza íntima. A continuación, el estafador revela su verdadera identidad, informa a la víctima de que grabó un video y amenaza con compartirlo con amigos comunes en redes sociales o publicarlo en línea a menos que le envíe dinero. Cuando la víctima accede, comienza el ciclo; las exigencias monetarias aumentan hasta que la víctima, finalmente, se niega a seguir pagando.

Sitios de citas falsos

La reciente filtración de Ashely Madison permite hacerse una idea del universo de los sitios de citas falsos. Los servicios afirman ofrecer encuentros legítimos, pero cuentan con muy pocos miembros o abundan los estafadores. Presta atención a los cuestionarios de inscripción, que solicitan muy poca información personal, pero se concentran en preguntas sobre finanzas. Además, ten mucho cuidado con la gran cantidad de atención que recibes después de crear tu perfil. Si tu perfil no contiene más que unas cuantas líneas de texto y no incluye una foto ni preferencias definidas, pero comienzas a recibir numerosos mensajes de posibles pretendientes, es probable que te hayas dado de alta en un sitio de citas falso.

Protege tu corazón (y tu bolsillo)

A veces puedes toparte con un estafador incluso en sitios de citas legítimos. Observa estas señales de advertencia para distinguir entre posibles almas gemelas y estafadores:

Ortografía y gramática sospechosas

ntes de comunicarte con una persona en un sitio de citas o una red social, revisa detenidamente su perfil. Si supuestamente proviene de un país de habla inglesa, presta atención a los errores de ortografía y gramática. Aunque no todas las personas buscan romance en línea tienen madera de poeta, los errores gramaticales graves y las frases largas mal construidas que ofrecen gran cantidad de información personal constituyen indicadores de peligro de estafa. Lo mismo se aplica a los correos electrónicos. Cuando hablan y escriben, las personas nativas se expresan con una cadencia natural que no es fácil de imitar. Ten cuidado si algo en el tono o el ritmo te parece “extraño”

Cortar y pegar

Si los mensajes y descripción de perfil parecen demasiado correctos, sospecha. Con frecuencia, los estafadores no se molestan en redactar su propio material, sino que lo extraen de otros sitios web o perfiles de citas. En este caso, es conveniente buscar en Internet el texto sospechoso para averiguar si encuentras coincidencias. Si las encuentras, no envíes mensajes ni respondas a este maestro de la estafa.

Enlaces extraños

Los usuarios legítimos a menudo publican enlaces asociados a los sitios de sus bandas musicales, destinos de viaje o aficiones favoritos. Por regla general, los estafadores llenan sus perfiles con enlaces a sitios de “spam” de mala calidad que intentan vender un producto o enseñarte a “ganar dinero rápido”. También puedes encontrar enlaces a sitios web de contenido para adultos, una señal de advertencia de que el perfil no es totalmente legítimo.

Acelerar la relación

Aunque las primeras semanas de un nuevo romance a menudo involucran emociones intensas, los estafadores tratan de acelerar el proceso mediante abundantes elogios y palabras amables y detalles íntimos de su vida que “nunca antes han compartido”. Lo más complicado es que, después de algunas sesiones de chat o correos electrónicos, comienzan a pedir pequeñas cantidades de dinero para cubrir gastos inusuales, como que se encuentran varados en un país extranjero, tienen un pariente enfermo o acaban de ser víctimas de un robo y necesitan que les envíes un giro postal cuanto antes. Si alguna vez un pretendiente te pide dinero, pon fin a la relación.

Las estafas románticas en línea a menudo se concentran en usuarios vulnerables, que buscan establecer un vínculo humano en este mundo cada vez más frío. Sin embargo, no permitas que la búsqueda del amor obnubile tu criterio. Si conoces las estafas comunes y sabes cómo evitarlas, puedes protegerte de los romances falsos y buscar el amor verdadero.

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