En las reuniones familiares se trata actualmente el tema de la seguridad de los niños en Internet y lo que los padres esperan de sus hijos en términos de uso responsable de este recurso, y se debate sobre precauciones de sentido común que permiten garantizar su seguridad en línea.

Las redes sociales tienen una gran importancia en este ámbito. Según un informe sobre Internet publicado recientemente por el Centro de Investigaciones Pew, el 81 % de los adolescentes encuestados entre 12 y 17 años de edad usa redes sociales y, si bien muchos niños tiene perfiles en sitios habituales como Facebook, no siempre participan activamente. Esto se debe a una variedad de razones: en algunos casos los niños se ven presionados por el exceso de información compartida, por actos de acoso reales o percibidos, o por no sentirse libres para expresarse. Por todos estos motivos, pueden optar por registrarse en sitios web nuevos y desconocidos para los padres. Los padres deben saber dónde se conectan sus hijos, con quién hablan y, lo que es más importante aún, por qué prefieren usar ciertos sitios de redes sociales en vez de otros.

Perfiles sociales y opciones de privacidad

Cada sitio de red social comienza con la creación de un perfil. Los niños son cada vez más conscientes de la información comparten en un perfil, pero es tarea del padre revisar sus perfiles, ya que es un elemento clave de la seguridad en línea de tus hijos. Cuanto menos información tenga un perfil, mejor. Ningún usuario en línea necesita saber a qué escuela va un niño, si tiene una relación con alguien, los nombres de sus mascotas pasadas o actuales, la dirección de su casa o de correo electrónico, sus números telefónicos o cualquier otra información que pueda usarse para identificarlo.

Los padres pueden orientar a sus hijos y explicarles que hay personas perversas que pueden usar sus datos identificativos para acceder a sus cuentas personales, enviarles correo spam, hacerse pasar por ellos o causar otro tipo de daño. Ayúdalos a configurar sus opciones de privacidad para limitar estrictamente quiénes pueden ver sus actividades en las redes sociales y sus perfiles. Los amigos de amigos, por ejemplo, no necesitan ver sus publicaciones y fotos. Revisa periódicamente las opciones de privacidad para comprobar que nada ha cambiado.

Los peligros de compartir información de más

Ocurre lo mismo con el tema de compartir información de más. Puede parecer inofensivo publicar que se está solo en casa, pero tal información podría poner a un niño en peligro. Contarles a los amigos en línea que nos vamos de vacaciones es igual de arriesgado, porque es como anunciar a todo el mundo que la casa estará vacía. Los niños pueden no entender que una simple publicación donde se pide un número de teléfono puede proceder de una fuente peligrosa. Para ayudar a sus hijos, los padres pueden hablarles sobre situaciones hipotéticas que les permitan entender qué tipo de información no deben compartir en las redes sociales.

Lo que se publica en Internet se queda en Internet

Los niños se pelean frecuentemente y pueden utilizar las redes sociales para volcar su enfado y realizar comentarios mordaces. Pueden producirse casos de acoso, lo cual provoca sentimientos de vulnerabilidad y soledad en los niños. Los niños pueden grabar un video y subirlo rápidamente a Internet sin pensar en las consecuencias. Los padres pueden hacer muchas cosas para explicar que lo que se publica en Internet se queda en Internet. Para siempre. Enseña a tus hijos a pensar dos veces antes de publicar algo y a no ingresar nunca en Facebook o Twitter cuando están enfadados por algo. Los padres deben dejar claro a sus hijos que los comentarios, las acciones y los comportamientos en línea se deben manejar con la misma cortesía y respeto que cuando los niños tratan con la gente que conocen en persona.

Seguridad móvil y redes sociales

La seguridad en Internet para niños también incluye los dispositivos móviles. Cada vez más niños disponen de acceso a Internet desde sus teléfonos, tablets y dispositivos portátiles. El acceso móvil a Internet permite a los niños cambiar rápidamente a redes sociales nuevas antes de que puedas detectarlo en la computadora de la familia. Establecer reglas firmes sobre la participación en sitios nuevos es clave, como también lo es mantener la comunicación abierta. Pregúntate por qué tus hijos pueden sentir la necesidad de conectarse a una red social nueva: si es para escapar de un comportamiento de acoso o si el objetivo es simplemente ingresar en una comunidad más reciente, amable y tranquila.

Una tarea vital para los padres

La seguridad de los niños en Internet parece una tarea tremenda frente a la inmensa popularidad de las redes sociales, pero es ciertamente necesaria e importante. Conviértete en el modelo de comportamiento en línea que esperas de ellos e insiste en que te acepten como contacto y que te dejen seguirlos en sus redes sociales. Configura controles parentales, asegúrate de estar al tanto de las redes sociales nuevas y determina si son apropiadas para tus hijos. Debido a la creciente exposición de tus hijos a las redes sociales asociada al acceso móvil a Internet, puede ser útil invertir en software de seguridad móvil con herramientas de control parental que te permitan vigilar la actividad de tus hijos en sus dispositivos portátiles. Ante todo, haz de la seguridad en Internet una prioridad importante en tu familia.

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