content/es-mx/images/repository/isc/2021/what-is-a-digital-footprint-1.jpg

Huella digital: significado y definición

Una huella digital (a veces llamada sombra digital o huella electrónica) se refiere al rastro de datos que dejas cuando usas Internet. Esto incluye los sitios web que visitas y los correos electrónicos y la información que envías en línea. Se puede usar una huella digital para rastrear las actividades y los dispositivos en línea de una persona. Los usuarios de Internet crean su huella digital de forma activa o pasiva.

¿Qué es una huella digital?

Siempre que utilizas Internet, dejas un rastro de información conocido como tu huella digital. Una huella digital crece de muchas maneras: por ejemplo, cuando publicas en redes sociales, te suscribes a un boletín informativo, dejas una reseña en línea o compras en línea.

En ocasiones, no siempre es obvio que estás contribuyendo a tu huella digital. Por ejemplo, los sitios web pueden rastrear tu actividad instalando cookies en tu dispositivo, y las aplicaciones pueden recopilar tus datos sin que lo sepas. Una vez que permites que una organización acceda a tu información, esta podría vender o compartir tus datos con terceros. Y lo que es peor, tu información personal podría verse comprometida como parte de una filtración de datos.

A menudo se escuchan los términos “activo” y “pasivo” en relación con las huellas digitales:

Huellas digitales activas

Una huella digital activa ocurre cuando el usuario compartió deliberadamente información sobre sí mismo (por ejemplo, mediante la publicación o participación en sitios de redes sociales o foros en línea). Si un usuario inicia sesión en un sitio web a través de un nombre de usuario o perfil registrado, cualquier publicación que realice forma parte de su huella digital activa. Otras actividades que contribuyen a las huellas digitales activas incluyen completar un formulario en línea (como suscribirse a un boletín informativo) o aceptar cookies en tu navegador.

Huellas digitales pasivas

Se crea una huella digital pasiva cuando se recopila información sobre el usuario sin que este sea consciente de que está sucediendo. Por ejemplo, esto ocurre cuando los sitios web recopilan información sobre cuántas veces los visitan los usuarios, de dónde vienen y cuál es su dirección IP. Este es un proceso oculto, por ende los usuarios pueden no saber que está ocurriendo. Otros ejemplos de huellas pasivas incluyen sitios de redes sociales y anunciantes que recopilan las veces que pones “me gusta”, compartes y comentas para crear un perfil sobre ti y enviarte contenido específico.

¿Por qué son importantes las huellas digitales?

Las huellas digitales son importantes por los siguientes motivos:

  • Son relativamente permanentes y, una vez que los datos son públicos (o incluso semipúblicos, como puede ser en el caso de las publicaciones de Facebook), el propietario tiene poco control sobre cómo los usarán los demás.
  • Una huella digital puede determinar la reputación digital de una persona, la cual ahora es casi tan importante como su reputación fuera de Internet.
  • Los empleadores pueden verificar las huellas digitales de sus empleados potenciales, especialmente sus redes sociales, antes de tomar decisiones de contratación. Los colegios y universidades también pueden verificar las huellas digitales de sus posibles estudiantes antes de aceptarlos.
  • Las palabras y fotos que publiques en línea pueden malinterpretarse o modificarse, lo que podría provocar una ofensa involuntaria.
  • El contenido destinado a un grupo privado puede extenderse a un círculo más amplio, lo cual podría dañar relaciones y amistades.
  • Los cibercriminales pueden aprovecharse de tu huella digital, utilizándola para fines como el phishing para acceder a la cuenta o crear identidades falsas basadas en tus datos.  

Por estas razones, vale la pena considerar lo que dice tu huella digital sobre ti. Muchas personas intentan administrar su huella digital siendo cautelosas con sus actividades en línea para controlar los datos que se pueden recopilar en primer lugar. 

Ejemplos de huella digital

Un usuario de Internet podría tener cientos de elementos como parte de su huella digital. Algunas de las formas en las que los usuarios aumentan su huella digital incluyen lo siguiente:

Compras en línea

  • Realizar compras en sitios web de comercio electrónico
  • Registrarse para recibir cupones o crear una cuenta
  • Descargar y utilizar aplicaciones de compras
  • Registrarse en los boletines de noticias de una marca

Banca en línea

  • Usar una aplicación de banca móvil
  • Comprar o vender acciones
  • Suscribirse a blogs y publicaciones financieras
  • Abrir una cuenta de tarjeta de crédito

Redes sociales

  • Usar las redes sociales en tu computadora o dispositivos
  • Iniciar sesión en otros sitios web con tus credenciales de redes sociales
  • Conectarse con amigos y contactos
  • Compartir información, datos y fotos con tus contactos
  • Unirse a un sitio o una aplicación de citas

Leer las noticias

  • Suscribirse a una fuente de noticias en línea
  • Ver artículos en una aplicación de noticias
  • Registrarse para recibir el boletín informativo de una publicación
  • Volver a publicar los artículos y la información que has leído

Salud y ejercicios

  • Usar rastreadores deportivos
  • Usar aplicaciones para recibir atención médica
  • Registrar tu dirección de correo electrónico en un gimnasio
  • Suscribirte a blogs de salud y fitness
Casi todas las actividades en línea pueden contribuir a tu huella digital. La imagen muestra a alguien sosteniendo su teléfono y su tarjeta de crédito frente a la pantalla de una computadora con una ventana de compras en línea abierta.

Protege tu huella digital

Debido a que los empleadores, las universidades y otras entidades pueden buscar tu identidad en línea, es una buena idea tener en cuenta tu huella digital. A continuación, se ofrecen algunos consejos para proteger tus datos personales y administrar tu reputación en línea.

Utiliza buscadores para comprobar tu huella digital

Ingresa tu nombre en los buscadores. Incluye tu nombre y apellido y cualquier variación en la ortografía. Si cambiaste tu nombre, busca tanto el nombre actual como el anterior. Revisar los resultados del buscador te dará una idea de qué información sobre ti está disponible públicamente. Si alguno de los resultados te muestra de forma negativa, puedes comunicarte con el administrador del sitio para ver si puede eliminarlo. Configurar Google Alerts es una forma de vigilar tu nombre.

Reduce la cantidad de fuentes de información que te mencionan

Por ejemplo, los sitios web de bienes raíces y sitios como whitepages.com pueden tener más información sobre ti de la que quisieras. Estos sitios a menudo pueden incluir información personal como tu número de teléfono, dirección y edad. Si no te sientes cómodo con esto, puedes comunicarte con los sitios web y solicitar que se elimine la información.

Limita la cantidad de datos que compartes

Cada vez que proporcionas tu información personal a una organización, amplías tu huella digital. También aumenta la posibilidad de que una de las organizaciones que almacenan tus datos los usen de mala manera, o bien que tales organizaciones sufran una filtración, lo que pone tus datos en las manos equivocadas. Antes de enviar ese formulario, considera si vale la pena hacerlo. ¿Existen otras formas de obtener esa información o ese servicio sin compartir tus datos?

Vuelve a verificar tu configuración de privacidad

La configuración de privacidad en las redes sociales te permite controlar quién ve tus publicaciones. Revisa estos ajustes y asegúrate de que estén en un nivel con el que te sientas cómodo. Por ejemplo, Facebook te permite limitar las publicaciones a tus amigos y hacer listas personalizadas de personas que pueden ver ciertas publicaciones. Sin embargo, ten en cuenta que la configuración de privacidad solo te protege en el sitio de redes sociales correspondiente.

Evita compartir demasiado en las redes sociales

Las redes sociales facilitan la conexión con otras personas, pero también pueden facilitar el intercambio excesivo. Piensa dos veces antes de revelar tu ubicación o planes de viaje u otra información personal. Evita revelar tu número de teléfono o dirección de correo electrónico en tu biografía de redes sociales. También es buena idea evitar poner “me gusta” a tu propio banco, proveedor de atención médica, farmacia, etc., ya que esto puede dirigir a los cibercriminales a tus cuentas más importantes.

Evita los sitios web inseguros

Asegúrate de que realizas transacciones con un sitio web seguro: la dirección URL debe comenzar con https://, en lugar de http://. La letra "s" significa "seguro" e indica que el sitio tiene un certificado de seguridad. También debe haber un ícono de candado a la izquierda de la barra de direcciones. Nunca compartas información confidencial en sitios no seguros, especialmente detalles de pago.

Evita divulgar datos privados en redes Wi-Fi públicas

Por naturaleza, una red Wi-Fi pública es menos segura que tu red personal, ya que no sabes quién la configuró o quién más podría estar observando. Evita enviar información personal cuando utilices redes Wi-Fi públicas.

Elimina las cuentas antiguas

Una forma de reducir tu huella digital es eliminando las cuentas antiguas (por ejemplo, los perfiles de redes sociales que ya no usas o las suscripciones a boletines informativos que ya no lees). Deshacerse de las cuentas inactivas minimiza tu exposición a posibles filtraciones de datos.

Crea contraseñas seguras y utiliza un administrador de contraseñas

Una contraseña segura te ayudará a mantener la seguridad en Internet. Una contraseña segura es larga (tiene al menos 12 caracteres e idealmente más) y contiene una combinación de letras mayúsculas y minúsculas, además de símbolos y números. Mientras más compleja y dedicada sea tu contraseña, más difícil será de descifrar. Usar un administrador de contraseñas puede ayudar a generar, almacenar y administrar todas tus contraseñas en una única cuenta segura en línea. Manten la privacidad de tus contraseñas: evita compartirlas con otros o escribirlas en papel. Evita usar la misma contraseña para todas tus cuentas y recuerda cambiarlas con frecuencia.

Vigila tus registros médicos

Practica una buena higiene de datos revisando periódicamente tus registros médicos. Los ladrones de identidad buscan información médica y de salud, así como datos financieros. Cuando los criminales utilizan tu información personal para obtener tratamientos médicos en tu nombre, sus registros médicos pueden mezclarse con los tuyos.

No inicies sesión con Facebook 

Iniciar sesión en sitios web y aplicaciones usando Facebook es algo conveniente. Sin embargo, cada vez que inicias sesión en un sitio web de terceros con tus credenciales de Facebook, le das permiso a esa empresa para que extraiga tus datos de usuario de Facebook, lo cual podría poner en riesgo tu información personal.

Mantén actualizado el software

El software obsoleto podría albergar una gran cantidad de huellas digitales. Sin las actualizaciones más recientes, los cibercriminales podrían acceder a esta información. Los cibercriminales pueden acceder fácilmente a los dispositivos y datos de una víctima explotando las vulnerabilidades del software. Puedes ayudar a prevenir esto manteniendo actualizado tu software. El software más antiguo puede ser más vulnerable a los ataques de hackers.

Revisa tu uso de dispositivos móviles

Establece un código de acceso para tu dispositivo móvil, de forma que otras personas no puedan acceder a él si lo pierdes. Al instalar una aplicación, lee el acuerdo de usuario. Muchas aplicaciones revelan qué tipo de información recopilan y para qué se pueden usar. Estas aplicaciones pueden extraer datos personales como tu correo electrónico, ubicación y actividades en línea. Comprueba si te sientes cómodo con la información que se comparte antes de utilizar la aplicación.

Piensa antes de hacer una publicación

Lo que publicas o dices en línea envía un mensaje sobre quién eres, al igual que lo que otros revelan sobre ti. Es posible que algunos aspectos de tu huella digital, como las fotografías subidas, comentarios en blogs, videos de YouTube y publicaciones de Facebook, no reflejen la forma en que te gustaría que te vean. Crea una huella digital positiva publicando solo aquellas cosas que contribuyan a la imagen tuya que deseas que otros vean.

Actúa rápido después de una filtración

Si sospechas que tus datos podrían haberse visto comprometidos en una filtración, actúa de inmediato. Si implica una pérdida financiera, comunícate con tu banco o proveedor de tarjeta de crédito para informar la filtración. Cambia las contraseñas que pudieron haber quedado expuestas. Si es una contraseña que has usado para otras cuentas, actualízala en todos lados.

Utiliza una VPN

El uso de una red privada virtual (o VPN) puede ayudar a proteger tu huella digital. Esto se debe a que las VPN enmascaran tu dirección IP, lo que hace que tus acciones en línea sean prácticamente imposibles de rastrear. Esto protege tu privacidad en línea y puede evitar que los sitios web instalen cookies que rastreen tu historial de navegación en Internet. Kaspersky Secure Connection te permite tener una conexión segura entre tu dispositivo y un servidor de Internet, mediante la cual nadie puede monitorear ni acceder a los datos que estás intercambiando.

Artículos relacionados:

¿Qué es una huella digital? ¿Cómo podemos protegerla de los hackers?

Una huella digital es el rastro de datos que dejas cuando usas Internet. Ejemplos de huella digital, huellas digitales activas y pasivas y cómo proteger tu huella digital.
Kaspersky Logo