Nueve motivos para configurar una VPN en tu router

Si usas un servicio de VPN, puedes configurarlo en tu router para aprovechar al máximo su velocidad, fiabilidad y practicidad. En este artículo, te mostramos las ventajas de configurar una VPN de distintas maneras para cubrir toda la red de tu hogar.

Globalmente, usar una VPN es cada vez más usual. El uso de las VPN crece a un ritmo estable de un 20 % anual en todo el mundo. Los usuarios han aprendido a valorar lo que les traen estos servicios: cifran su conexión, los protege del ojo indiscreto e implacable de su proveedor de Internet (así como de los anuncios dirigidos que suele traer ese fisgoneo), ocultan su verdadera ubicación y dirección IP y, cuando están de viaje, les permite seguir usando los servicios por los que pagan cada mes. Las VPN son de especial importancia en eventos públicos grandes, como los Juegos Olímpicos, torneos de fútbol internacionales o conciertos de artistas populares, pues son situaciones en las que es mucho más probable toparse con un estafador que esté interceptando el tráfico de una red Wi-Fi desprotegida.

Pero aun con todas sus virtudes, las VPN no están libres de aspectos fastidiosos. Una de las principales molestias es que las VPN sencillamente no se pueden instalar en algunos dispositivos inteligentes, como televisores, consolas de videojuegos, dispositivos de streaming y “aparatitos” para el hogar inteligente. Sumado a esto, en general, las VPN se deben configurar dispositivo por dispositivo. Cuando la VPN se instala directamente en el router de un hogar, estos dos problemas se resuelven de una sola vez y queda protegida la totalidad de la red hogareña, incluido cualquier nuevo dispositivo que se agregue. A continuación, veremos en detalle cuáles son las ventajas que trae esta solución.

1. Ten todos tus dispositivos protegidos por la VPN

Cuando activas una VPN en tu router, cada dispositivo conectado a la red Wi-Fi de tu hogar envía su tráfico automáticamente a través de una conexión protegida y cifrada. Tú no tienes que hacer nada: con solo conectar tu teléfono, computadora o televisor al Wi-Fi, el tráfico pasa por la VPN.

En muchos servicios de VPN pagos, existe un límite a la cantidad de dispositivos que se pueden usar con una sola suscripción. Pero el router cuenta como un único dispositivo incluso si está protegiendo diez o más equipos a la vez.

Vale la pena señalar que, por lo general, las únicas VPN que se pueden instalar en un router son las de servicios de VPN pagos. Los planes gratuitos rara vez ofrecen esta posibilidad; si lo hacen, es con fuertes restricciones.

2. Configura la VPN una vez y ya

Configurar una VPN en cada teléfono y computadora es tedioso para cualquiera. Y si tus dispositivos tienen distintos sistemas operativos, antes de nada, toca buscar dónde tiene cada uno los ajustes de VPN, ya que Android, Windows, iOS y macOS manejan el asunto de maneras diferentes.

Si configuras la VPN en el router, haces el trabajo una sola vez y cubres automáticamente cada nuevo dispositivo que conectes.

3. Protege incluso dispositivos que no admitan una VPN

Muchos dispositivos no pueden ejecutar una VPN. Es el caso, por ejemplo, de los televisores inteligentes, los dispositivos de streaming, las consolas de videojuegos y casi todos los “aparatitos” para el hogar inteligente, desde las aspiradoras robóticas hasta los monitores para bebés. Al configurar una VPN en el router, los proteges a todos y no tienes que ponerte a jugar con los ajustes de la aspiradora y de las luces inteligentes por separado.

4. Despreocúpate de activar y desactivar la VPN

Es normal pretender que ni un solo byte o dato salga de un dispositivo si no está activa la VPN. El problema es que siempre existe un breve lapso entre que se enciende la computadora o el teléfono y se activa la VPN. Durante ese tiempo, los datos viajan por Internet sin cifrado.

La solución más común consiste en habilitar una función especial, de nombres como “VPN siempre activa” o “Interruptor de emergencia para VPN”, en el sistema operativo o en la app de la VPN. Pero hay una opción más eficaz: configurar la VPN en el router. Al hacerlo, la regla de “ni un solo byte sin la VPN” se cumple automáticamente para todos los dispositivos conectados a la red del hogar. Aun con esto, para total tranquilidad, también se puede configurar un interruptor de emergencia en el router: de esta manera, si alguna vez se desconecta la VPN (porque, por ejemplo, el servidor de la VPN deja de estar disponible temporalmente), los dispositivos se desconectarán de Internet por completo en lugar de pasar a una conexión desprotegida.

5. Trabaja de forma remota con dos VPN a la vez

Hay un dolor de cabeza bastante común y es tener que ejecutar dos servicios de VPN a la vez. Para quienes trabajan a distancia, es un problema frecuente: necesitan una VPN corporativa para conectarse a la red de su empresa y, al mismo tiempo, quieren usar una VPN personal para todo lo demás. En muchos dispositivos, usar dos conexiones de VPN simultáneas para fines diferentes es, o bien muy difícil de configurar, o bien directamente imposible. Podrías, por supuesto, cambiar de conexión a cada rato, pero esto es poco práctico y puede dar lugar a problemas de privacidad y de seguridad.

Con poner una VPN en el router, resuelves todo este asunto. Simplemente activas la VPN corporativa en la computadora del trabajo, y esta funcionará sobre tu conexión Wi-Fi, protegida por la VPN personal que hayas configurado en el router. En la práctica, una de las VPN estará encapsulada en la otra (VPN corporativa → Wi-Fi → VPN → Internet). Por fortuna, esta configuración “en capas” rara vez trae problemas.

6. Engaña a las apps que bloqueen las VPN

Las apps de algunos bancos y servicios de streaming pueden detectar si se está ejecutando una app de VPN en el dispositivo y, en caso de que sí, pueden negarse a funcionar. Por lo general, estas aplicaciones no pueden saber a qué tipo de VPN te has conectado ni por qué la estás usando. Sencillamente se oponen a que esté activa una conexión de VPN, sea del tipo que sea. Si la VPN opera en el router y no en el dispositivo, el problema desaparece.

7. Protege a los invitados que se conecten a tu red

Cuando una persona conocida conecte un dispositivo a tu red Wi-Fi, la VPN también la protegerá sin que tenga que configurar nada manualmente.

8. Reduce la carga de tus dispositivos

Como el router será el que se encargue del cifrado, tus teléfonos, tabletas y dispositivos de bajos recursos usarán menos poder de cómputo y consumirán menos batería que si estuvieran ejecutando la app de VPN.

9. Administra la VPN con más facilidad

¿Quieres cambiar de servidor de VPN, pasar a otro protocolo o modificar otro ajuste? Necesitarás hacerlo una sola vez, en el router. No tendrás que volver a configurar cada dispositivo por separado.

Precauciones y recordatorios

Aun con todas sus ventajas, hacer que la VPN funcione en el router tiene pormenores que conviene saber.

  • Cifrar el tráfico de toda una red requiere bastante poder de cómputo, por lo que, en un router de recursos limitados, la velocidad de conexión puede verse limitada.
  • Algunos routers simplemente no son compatibles con las VPN o solo funcionan con protocolos más antiguos y menos seguros, como PPTP.
  • Si el router que usas es propiedad de tu proveedor de Internet, puede que no tengas los permisos necesarios para instalar en él una VPN.

En cualquiera de estos casos, puedes comprar un router más potente que te permita configurar una VPN, usarlo en lugar de ―o a la par de― el equipo del proveedor y definir los ajustes de tu red hogareña y de la VPN en tu propio hardware.

Con esta configuración, tus dispositivos se conectarán así: dispositivo → Wi-Fi o Ethernet → VPN personal configurada en el router → Internet. Para los equipos que también se conecten a una VPN corporativa, la ruta será ligeramente diferente: dispositivo → VPN corporativa en el dispositivo → Wi-Fi o Ethernet → VPN personal en el router → Internet.

Si no puedes conectar un router propio directamente a la red de tu proveedor porque no tienes un equipo con el puerto correcto (lo que puede suceder, por ejemplo, si tu conexión a Internet es de fibra óptica), puede usar un cable Ethernet para conectar la entrada de tu router personal al router del proveedor. En ese caso, puedes poner el router ajeno en modo puente (también llamado modo “bridge”) o desactivarle el Wi-Fi para que no sume redes inalámbricas sin sentido, ya que su única función será la de conectarse a Internet y transmitir esa conexión al router que tú hayas comprado.

También cabe señalar que algunos servicios en línea ―como los de bancos, tiendas, sitios gubernamentales y plataformas de streaming― pueden restringir o bloquear el acceso cuando detectan que la conexión proviene de una dirección IP extranjera asociada a una VPN. Para evitar estas limitaciones, puedes desactivar el Wi-Fi en el teléfono y usar los datos móviles o, como describimos a continuación, configurar el router de un modo más sofisticado.

La mayoría de los routers modernos permiten crear más de una red Wi-Fi; por lo general, admiten crear al menos una red doméstica y una red para invitados separadas, cada una con su propia configuración. Puedes usar esto para crear dos redes: una en la que siempre esté activa la VPN y otra en la que no. Luego, cuando quieras usar un servicio que no se lleve bien con las VPN, simplemente podrás cambiarte a la red Wi-Fi no segura.

Si puedes dedicarle un poco de tiempo extra a la configuración, hay una opción aún más conveniente: el túnel dividido. El túnel hace que ciertos servicios o sitios web eviten la VPN mientras todo lo demás sale por la conexión VPN segura como de costumbre. Para configurar esta opción, deberás indicar las direcciones de los sitios que no deban usar la VPN.

En muchos casos, los routers con más funciones también permiten organizar los dispositivos del hogar en grupos y definir reglas de conexión diferentes para cada conjunto. Con esto, podrías hacer que tu televisor inteligente se conecte a los servicios de streaming sin pasar por la VPN, pero que tus computadoras, teléfonos y dispositivos domésticos inteligentes únicamente se conecten a Internet mediante el canal protegido.

Cómo configurar una VPN en un router

Configurar una VPN en un router puede parecer más complejo que hacerlo en dispositivos puntuales, pero ofrece mucha más protección y practicidad para toda la red doméstica.

Para la configuración, necesitarás un router que sea compatible con las VPN y una suscripción a un servicio de VPN que sea capaz de generar archivos de configuración para routers compatibles con protocolos de VPN modernos. Kaspersky VPN permite conectar un router al servicio mediante OpenVPN o WireGuard, que son los dos protocolos de VPN más usuales.

Para crear un archivo de configuración de Kaspersky VPN para tu router, sigue nuestra guía detallada. Si quieres instrucciones específicas para tu modelo de router, te recomendamos que busques en línea o que le preguntes a un asistente de IA algo como “cómo se configura una VPN en {el modelo de tu router}“.

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