¿Por qué me llaman y no dicen nada?

Analizamos las llamadas telefónicas silenciosas y vemos cómo se relacionan con las estafas modernas y la inteligencia artificial.

Suena el teléfono, contestas y dices “hola”. Del otro lado, nada: silencio absoluto. Nadie te devuelve el saludo. De repente, se corta la llamada. Si aún no usas un bloqueador de llamadas no deseadas, casi seguro te has visto en esta situación.

Por lo general, las llamadas así se relacionan con alguna clase de fraude. En este artículo, te contamos por qué existen estas llamadas, qué quieren de ti quienes te llaman y qué puedes hacer para protegerte. Más importante aún, veremos si en verdad hay algo de lo que valga la pena protegerse.

¿Aló? ¿Quién habla?

Del otro lado de la línea, no siempre hay un estafador: también puede haber un bot, alguien que trabaja para un centro de llamadas lícito o, sencillamente, una persona sin malas intenciones. Veamos cada posibilidad. Comenzaremos por el mejor caso y terminaremos con el peor en lo que respecta a tu seguridad.

Una persona común y corriente

La posibilidad más inocua es que del otro lado de la línea haya una persona real a quien no le funcione bien el micrófono. Tal vez lo haya silenciado con la oreja sin notarlo; tal vez tenga el teléfono conectado por Bluetooth a un dispositivo o vehículo que no capte su voz. A veces, la llamada no se oye de un lado por un error del proveedor. Posiblemente, la persona que llamó ni siquiera sepa que hay un problema y hable sin percatarse de que no la pueden oír. En casos así, lo usual es que reconozcas el número de la llamada entrante.

Si la llamada es de un número desconocido, no es necesario que entres en pánico, pero sí se alarga mucho la lista de personas que podrían haberte llamado.

Una posibilidad inofensiva es que se trate de un empleado de algún centro de llamadas: la persona puede, sencillamente, no haber alcanzado a ponerse el auricular o a conectarse a la comunicación. En los centros de llamadas, los sistemas marcan números más rápido de lo que los agentes terminan sus comunicaciones. El sistema intenta enrutar cada llamada a un humano, pero no siempre hay alguien disponible. Esta es la razón por la que, de tanto en tanto, debes esperar unos segundos antes de que te hablen del otro lado u oyes tonos de llamada como si fueras tú quien inició la comunicación.

Un bot o una IA

El silencio en la línea es típico de las llamadas automáticas. Los bots prueban si un número de teléfono está activo: si lo está, se lo hacen saber a un humano. Cuando esto sucede, seguro te llamará un vendedor de verdad (o un estafador) unos días después. Cabe señalar que los estafadores no son los únicos que hacen estas llamadas de prueba. Los centros de llamadas lícitos usan exactamente las mismas herramientas para alivianar el trabajo de su personal.

Detrás de una llamada silenciosa también puede haber un agente de IA. En la práctica, para quien contesta, entre el bot y la IA no hay ninguna diferencia: la llamada parece idéntica a la que haría un bot común. Sin embargo, la IA no está limitada a marcar números automáticamente: es capaz de analizar lo que respondes y, con esa información, determinar si tu número está activo y si la llamada se puede transferir a una persona real para que continúe la comunicación.

Un indeseable

Pasamos ahora al verdadero riesgo. De entre las causas de una llamada silenciosa, quizás la más peligrosa y antipática sea que provenga de un estafador. Una llamada breve en la que no dicen nada puede ser la antesala de un ataque largo y complejo, que involucre excusas sobre préstamos, agencias del gobierno, las fuerzas del orden u otras estafas.

También podría llamarte y no decir nada un cobrador de deudas. Si tú, tu familia o tus allegados están en mora, tu número podría terminar en el radar de una empresa de cobranzas. En casos así, las llamadas silenciosas suelen usarse para ejercer presión psicológica.

Los acosadores usan una técnica similar. Puede que las llamadas silenciosas, por sí solas, no ocasionen un daño directo, pero sí pueden generar ansiedad, angustia persistente o una sensación de que se está bajo vigilancia constante.

¿Por qué me llaman para no decir nada?

Por mera costumbre, lo más probable es que digas “hola” al contestar una llamada. Con solo eso, es posible recopilar una gran cantidad de datos. Son datos que hoy, con el auge de la inteligencia artificial, se han vuelto mucho más fáciles de procesar. Veamos qué pueden aprender sobre ti con lograr que digas una sola palabra:

  • Región, acento y ubicación. Los estafadores son astutos y sofisticados. A menudo adaptan sus tácticas a la región de cada víctima y apuntan sus ataques a quienes viven en países (o sectores de países) específicos. Esto sucede mucho en lugares como la India o Sudáfrica, donde existen veintidós y once idiomas oficiales, respectivamente.
  • Edad y sexo aproximados. Un humano puede confundir fácilmente la voz de un adolescente con la de una mujer joven o equivocar (a veces por mucho) la edad de una persona. La IA es notablemente más eficaz para detectar matices vocales sutiles. Saber tu edad y tu sexo ayuda a los estafadores a refinar sus estrategias para futuros ataques de ingeniería social.
  • Horario en el que estás disponible. Si contestas el teléfono por la mañana, por la tarde o bien entrada la noche, los atacantes pueden programar una segunda llamada para el período exacto en el que más probable sea que contestes.
  • Probabilidad de consumar un ataque. La IA puede determinar automáticamente el valor potencial de un objetivo. Así, por ejemplo, si una persona responde rápido, habla con calma y no cuelga al ver que la llaman de un número desconocido, es probable que los operadores de una estafa en vivo le asignen una prioridad más alta para una segunda llamada.

Volviendo al por qué te llaman y no dicen nada, la razón principal es que buscan recopilar datos biométricos. Con grabar apenas unos segundos de audio, los ciberdelincuentes pueden crear una voz falsa. Tal vez no puedan generar un clon convincente con una o dos palabras aisladas, pero pueden unir las grabaciones de varias llamadas silenciosas para crear una réplica creíble.

Esta tecnología ya se está utilizando en estafas reales. Los estafadores se hacen pasar por un familiar, un colega o un jefe y le piden a quien contesta que, con suma urgencia, les envíe dinero, les dé un código de dos factores para autenticarse en un servicio del gobierno o realice otra acción aparentemente inocua. Cuanto más realista suene el “deepfake” (nombre que se le da a la voz clonada), más difícil será detectar la estafa, en especial si hay una excusa convincente de por medio.

Qué hacer si recibes una llamada silenciosa

Si contestas una llamada, dices unas palabras y cuelgas, no tienes por qué entrar en pánico. Sin embargo, esa breve interacción basta para que un atacante confirme que tu número está activo y que no rechazas llamadas de números desconocidos. Como resultado, tu número podría terminar en una lista de objetivos para futuras estafas o campañas de spam. Dicho esto, recuerda que una sola llamada silenciosa no es un riesgo inmediato.

Lo ideal, en cualquier caso, es que nunca recibas llamadas así. Ahí es donde entran en juego los bloqueadores de llamadas, como Kaspersky Who Calls. Es un identificador de llamadas inteligente, que opera con una enorme base de datos de números fraudulentos y no deseados. Funciona así: lo instalas, le otorgas los permisos necesarios y… ¡eso es todo! Por supuesto, tiene ajustes de filtrado personalizables: puedes bloquear las llamadas entrantes de las apps de mensajería, elegir qué categorías de llamadas no deseadas se rechazarán automáticamente y adaptar otros ajustes de protección a tus necesidades.

Si las llamadas silenciosas ya se han vuelto un verdadero problema, te dejamos algunos consejos para que mantengas la calma y evites caer en estafas:

  • No respondas llamadas de números ocultos o desconocidos. Recuerda esto: si alguien necesita comunicarse contigo de verdad, buscará otra forma de contactarse o seguirá llamando desde el mismo número en distintos momentos. Los estafadores casi siempre llaman desde números diferentes, mientras que los bots automáticos operan en horarios estrictos (por ejemplo, llaman todos los días a las 8:05 a. m. en punto).
  • No te apresures a devolver la llamada. Los estafadores suelen contar con que, por curiosidad, sus víctimas tenderán a devolver la llamada de un número desconocido. Además de darle la razón al estafador, si el número del que te llamaron es de tarifa prémium, devolver la llamada puede ser costoso.
  • No hables primero. Antes de iniciar la conversación, espera a que te salude la persona que te llamó. Si notas ruidos sordos o hay un silencio total en la línea, cuelga y ahórrate el dolor de cabeza: lo más probable es que sea una estafa.
  • Bloquea números desconocidos, incluso si contestaste una llamada. Si contestas una llamada y te percatas de que podría ser peligrosa, bloquea el número de inmediato Para ello, puedes usar una app de bloqueo de llamadas o las funciones que traen casi todos los smartphones modernos.
  • No le des tu número a cualquiera. A menudo, los sitios fraudulentos, los sorteos falsos y las páginas web “fantasma” solo existen para recopilar información personal. Cuando completes un formulario en línea, no está de más que uses un número desechable o secundario.
  • Consigue un segundo número de teléfono. Usa dos números para dividir tu vida diaria. Reserva la línea principal estrictamente para tus familiares, amigos y contactos del trabajo, y usa la línea secundaria para entregas, tiendas en línea y sitios web en general.

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