Cómo compré una bicicleta (que no existía)

29 Jun 2018

En algunos países se puede ir en bicicleta durante todo el año, en otros solo en verano, que es cuando la mayoría de la gente empieza a pensar en adquirir una nueva, como yo, por ejemplo. En esta publicación les voy a contar cómo estuve a punto de pagar por una bici que nunca iba a estar en mi poder.

Lo que más tiempo conlleva es elegir la bici. Después de leer una gran cantidad de opiniones y de comparar todas las características, por fin di con la buena. Solo quedaba encontrar una tienda que la vendiera y, después de una búsqueda online, encontré una página web con una apariencia sofisticada que no solo vendía la bicicleta, sino que también ofrecía un descuento muy suculento.

Mi sexto sentido para la seguridad informática detectó que algo iba mal, pero, aún así, decidí echar un vistazo. Puede que haya sido un golpe de suerte.

A excepción del increíble precio, nada parecía sospechoso. Después de seleccionar la bici, fui redireccionado a un proceso de compra habitual.

Lo primero que hizo sonar las alarmas fueron los gastos de envío internacionales. ¿Gratis? ¿Desde Australia hasta Europa? Normalmente los envíos gratuitos solo tienen lugar cuando tanto la empresa como el cliente están en el mismo país o ciudad. De hecho, rara vez se aplican en artículos tan grandes como una bicicleta.

A pesar de todo, decidí terminar lo que había empezado. Después de seleccionar el método de pago, tuve que rellenar un formulario estándar con la información de la tarjeta. “De momento nada sospechoso”, pensé, pero decidí investigar el pasado del vendedor antes de finiquitar el proceso, por si acaso.

Comprobé el dominio en el servicio WHOIS y descubrí que se había registrado seis días antes. Además, el propietario del dominio no era de Australia, sino de China. Eso me bastó para convencerme de que se trataba de una estafa. Se podía oler el delito, una estafa online clásica: el ciberdelincuente crea una tienda online falsa, atrae a víctimas con grandes descuentos y envíos gratuitos, y entonces desaparece con el dinero.

Finalmente, evité el anzuelo y compré la bici en otro lado. De todas formas, no podría haber pagado en este portal, ya que algunos bancos están empezando a bloquear transacciones en esta web. Aún así, es mejor no depender de la velocidad de reacción de los demás, así que, esto es lo que necesitas saber si estás pensando en comprar algo online:

  • Antes de comprar, asegúrate de leer opiniones de la tienda. Si hay muchos comentarios negativos, no te arriesgues, incluso (o sobre todo) si el descuento es muy atractivo y no se encuentra en ningún sitio más.
  • Utiliza una solución de seguridad como con una base de datos extensa de sitios phishing y maliciosos que te evitarán caer en el fraude online.